Restauración de humedales pampeanos
El desarrollo de esta iniciativa comienza con una mirada artística de pensamiento y acción sobre la expansión de la frontera agrícola, los escasos remanentes naturales y las economías locales, buscando entrelazar oportunidades ecológicas, sociales y económicas. A través de este recorrido, la iniciativa en la Laguna El Carpincho surge de una exploración del humedal y de su importancia dentro de la cuenca del río Salado, visibilizando la progresiva reducción de los ambientes naturales que aún persisten alrededor de las lagunas pampeanas.
Durante ese recorrido apareció la comunidad del barrio Los Totoreros, vinculada históricamente a la recolección de totora y junco. A partir de ese encuentro se desarrolló un proceso de capacitación orientado a diversificar los usos de estas fibras naturales, incorporando nuevos conocimientos y formas de transformación que permitieran ampliar las oportunidades económicas asociadas a una actividad tradicional. Este trabajo tuvo una fuerte participación comunitaria y dio lugar a distintas instancias de visibilización pública, entre ellas las muestras Totoreros en Junín y Algunos Oficios en BIENALSUR.
La experiencia permitió profundizar el vínculo entre paisaje, saberes locales y prácticas culturales, abriendo paso a una nueva etapa centrada en la restauración biocultural de la laguna. El reconocimiento otorgado por la G20 Global Land Initiative impulsó la creación de un vivero de plantas nativas y el desarrollo de acciones orientadas a la recuperación de áreas degradadas del humedal, incorporando a nuevos actores de la comunidad y fortaleciendo una red de trabajo integrada por artesanos, naturalistas, investigadores, organizaciones locales y el gobierno municipal.
A medida que el proyecto avanza, la mirada se desplaza desde la laguna hacia la cuenca. La posibilidad de un corredor biocultural del río Salado empieza a perfilarse como un horizonte de trabajo capaz de vincular restauración ecológica, cultura, producción y conocimiento local a través de un paisaje compartido por múltiples comunidades y formas de vida.
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El video fue parte de la exhibición “Totoreros” que se realizó en la galería Tonolocal de Junín en mayo del 2024.
Totoreros nació a mediados de 2023 con el objetivo de generar políticas y prácticas de restauración en la laguna El Carpincho, Junín, Argentina. Desde el principio, se entendió la importancia de integrar a los habitantes del barrio a este proyecto, conocedores profundos del ecosistema y trabajadores incansables del humedal. Los objetos que vemos en el video son fruto de los talleres de cestería dictados por Carlos Gorard, donde la comunidad totorera aprendió a darle un valor agregado a su trabajo de recolección de totora. Más que un artefacto, cada pieza es un sistema de relaciones que busca generar cambios en el territorio. Es un homenaje a lxs trabajadorxs de la tierra y un llamado a fomentar prácticas económicas más justas.
Este video presenta el proceso que venimos desarrollando en la Laguna El Carpincho, en Junín (Provincia de Buenos Aires), donde trabajamos en una iniciativa que cruza acción territorial, restauración biocultural y prácticas artísticas situadas, reconocida por la G20 Global Land Initiative.
El proyecto se despliega en tres líneas que se van articulando: la capacitación en tejido con fibras de la laguna, que activa saberes locales y abre nuevas posibilidades productivas; la construcción de un vivero de plantas nativas, orientado a la restauración del paisaje; y una mirada que se amplía hacia la escala de cuenca, reconociendo la laguna como parte del sistema del río Salado, con sus ciclos de inundación y sequía y su historia de transformaciones.